La máxima casa de estudios de Tamaulipas avanzó en una línea de trabajo orientada a consolidar resultados académicos, sociales y deportivos. Mediante el programa institucional Amor por la Ciencia y el conocimiento especializado de investigadoras de posgrado, la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) impulsa las vocaciones científicas desde la infancia, asesorando al alumnado de nivel básico en el desarrollo de proyectos sustentables.
En este contexto, bajo este esquema, las alumnas de la Escuela Primaria Francisco Márquez, Paola Adileny Flores Escobedo y Sofía Yireh Cárdenas Gómez, crearon un filtro ecológico para reutilización de agua doméstica y pluvial, con la mentoría de Ana Cecilia Alcalá Hernández, estudiante del Doctorado en Ciencias en Sistemas Agropecuarios y Medio Ambiente de la Facultad de Ingeniería y Ciencias (FIC), quien dispuso del Laboratorio de Biotecnología Vegetal de la UAT para guiarlas en jornadas de experimentación y ensamblaje.
Una vez purificado de sólidos, el líquido sigue dos rutas estratégicas: la primera se dirige a un proceso de cloración y almacenamiento en tinacos para usos domésticos; la segunda conduce el agua hacia una fuente de calentamiento convirtiéndola en vapor que es canalizado hacia un condensador helado, provocando un choque térmico que regresa el agua al estado líquido, obteniendo un recurso significativamente más puro y limpio. Esta vinculación comunitaria refleja la visión del rector Dámaso Anaya Alvarado, quien promueve una Universidad de puertas abiertas, donde los científicos de la UAT compartan sus espacios y conocimientos para sembrar la semilla de la investigación y la vocación científica desde la educación primaria.
La iniciativa se suma a los proyectos que fortalecen la presencia universitaria en el estado y proyectan nuevas oportunidades para estudiantes, docentes y familias.