El Gobierno de México y representantes del sector gasolinero acordaron renovar por seis meses la estrategia para estabilizar el precio de la gasolina regular y el diésel. La medida busca ofrecer certidumbre a hogares, transportistas y actividades productivas que dependen del consumo de combustibles.
La estrategia mantiene referencias de precio para gasolina regular y diésel, además de condiciones particulares en zonas fronterizas por la aplicación de una tasa de IVA DIFerenciada. Estos elementos buscan contener incrementos que pudieran presionar la economía familiar.
El acuerdo también contempla mesas de trabajo sobre simplificación administrativa, cadenas logísticas, costos operativos y combate al mercado ilícito de hidrocarburos. La estabilidad de precios requiere atender tanto el punto de venta como los procesos que permiten llevar combustible a cada región.
Para pequeñas empresas, transporte público, reparto y movilidad cotidiana, el costo de los combustibles influye directamente en gastos de operación. Mantener reglas claras ayuda a planear rutas, presupuestos y precios finales de bienes y servicios.
La coordinación entre autoridades y empresarios ofrece una herramienta de seguimiento para un insumo sensible. Su continuidad dependerá de la vigilancia del mercado, la transparencia en estaciones de servicio y la revisión constante de condiciones económicas.